Lee esto con cuidado


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From: Ernesto Rojas (ERojas@nnn.com)
Subject: FW:Lee esto con cuidado.
La otra noche mientras dormía tuve un sueño que me alteró un poco, esto lo digo porque yo normalmente duermo muy profundamente. En esa noche no fue así, -no sé-, sentí como si alguien me sujetara de los hombros. –yo dormía de espalda, boca arriba, quiero decir-. Y ese algo no sólo me sujetaba sino que me movía ligeramente.

En realidad no tuve miedo porque nunca antes me había sucedido, pero me desperté y sentí que mi sábana no estaba, así que encendí la pequeña lámpara en mi buró y fue ahí cuando un escalofrío corrió por toda mi espalda. Casi escapó de mi un grito de terror, sólo que no salió la voz de mi garganta. Sentí ese sudor frío que se siente cuando uno tiene una fiebre.

Lo aterrador es que toda mi cama estaba revuelta, las almohadas y la sábana estaban sobre la sillita que está al otro lado de mi cuarto, esa donde normalmente dejo mi ropa del día antes de dormir. En eso pensaba cuando me percaté de una extraña sensación en mi mano, que hasta ese momento estaba cerrada con fuerza, producto del sobresalto que me ocasionó ver mi cuarto desordenado.

Mi primer reflejo fue pensar que algún insecto se había metido en mi mano -aprovechando que yo siempre duermo profundo-, así que reaccioné sacudiendo mi mano derecha para librarme de aquel animalejo.

Fue ahí donde no aguanté más mi terror y con una voz ahogada, entrecortada por mi boca seca y el tartamudeo que te produce el temor

–¡Hay cabrón!-

Y me paralicé.

Mi mente le gritaba a mi brazo, con intriga profunda: ¿qué es eso?. Pero mi cuerpo ya era dominado por el instinto y se paralizó. Unos segundos que parecieron horas, transcurrieron y finalmente mi ser se volvió uno de nuevo y pude coordinar mis ojos con mi cerebro y mis manos.

Tomé cuidadosamente lo que hace unos segundos estaba en mi mano y me percaté de lo que era: -un viejo pedazo de papel-

-¿Qué pedo?- -¿Qué es esto?-

Al mirarlo con más cuidado me di cuenta que era un recorte de periódico, el papel era amarillo, pero no era tan viejo. Más bien me pareció que la calidad del periódico era mala, como esos periódicos de las ciudades pequeñas, esos que son de cuatro o cinco páginas y la tinta parecía corrida,

Ya para ese momento, mi corazón estaba volviendo a un ritmo menos acelerado –pero aún así brincaba fuerte en mi pecho – Lo peor fue cuando leí la nota que contenía –

Joven Recién Recluido en Manicomio se Suicida

Ernesto Rojas un joven estudiante de Contaduría fue encontrado muerto esta mañana en su pequeño cuarto de la Clínica Especial de Enfermedades Mentales número 8 del estado. Ernesto, un joven del vecino poblado de Juárez, había llegado hacía apenas dos meses para estudiar Contaduría Pública en la capital del Estado. Sin embargo al poco tiempo de llegar y establecerse con unos parientes su comportamiento empezó a cambiar. Sus tíos pensaban que la ciudad lo había llevado a los malos hábitos ya que casi no dormía y platicaba que una joven lo despertaba en la noche y lo perseguía.

El sr. Alberto González, tío del joven occiso declaró a este reportero que Ernesto casi no dormía ya que en la noche lo despertaba una muchacha –decía- y eso lo tenía afectado de sus facultades. Al consultar con el doctor, del cual no recordó su nombre, pero que es de reconocido prestigio en una reconocida clínica de la localidad, este lo estuvo tratando por un tiempo hasta que recomendó internarlo porque su padecimiento mental se había agravado.

‘Ernestito no mejoraba, apenas mañana iba a Venir su mamá de Juárez’ comentó el Sr., González ‘Pero hoy lo encontramos sin vida’ ‘los encargados del turno de la noche me dijeron que -en la mañana ya no reaccionó-‘ dijo Don Alberto.

‘Yo quiero que las autoridades investiguen pues al irlo a ver me pareció que tenía unas manos marcadas en su cuello, lo raro es que parecían muy pequeñas’ dijo Don Alberto ‘Y en su mano encontramos un recorte de periódico con la nota de una muerte similar'”

Ahí mismo quedé tan alterado que me puse a llorar desconsolado. Sólo que mi llanto era de miedo y un poco de resignación.

-Y yo -¿qué tengo que ver con esto?- me pregunté. El resto de la noche ya casi no dormí y cuando finalmente me venció el cansancio era casi de día. De pronto sonó mi despertador y me apresuré a bañarme para salir disparado para la oficina. Ya de camino me sentía aturdido y me acordé que había tenido un sueño –muy extraño- esa noche y luego me puse a pensar en mis pendientes de trabajo y me olvidé del incidente.

Al llegar al trabajo lo primero que hice fue prender mi computadora y me encontré con este mail…

Al leerlo volví a sentir un escalofrío recorrerme. La historia que recibí es la misma que viví –¿o soñé? anoche. Solo que me sentí confundido.

Me fijé bien en el correo y descubrí que este mail me había llegado desde ayer y me quise volver loco, Ahora lo recordaba todo. Fue el que llegó casi antes de irme y que decidí dejar para leer hasta mañana.

Lo leí rápidamente, completamente, y descubrí que al final decía.

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“Subject: FW:Lee esto con cuidado”

>Soy Ernesto Rojas, me estoy volviendo loco y todas las noches una niña me despierta y me pregunta por ti. ¿Sólo que no se como encontrarte? Si eres tu me pide que te diga que te encontrará esta noche. Si no eres tu manda este correo a tus conocidos hasta que llegue a la persona que está buscando. No te deseo que ella te encuentre a ti como me encontró a mi. Te lo juro me estoy volviendo loco.

Cuento Corto para Email
Por: Mario Bernardo Lopez (Copyright / Derechos Reservados ® Marzo 2006)
Esta es mi primera incursión en el género de cuento de terror, espero les haya gustado. Y asustado un poco.

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