¿Montando un Caballo Muerto?

Según cuenta la historia, existe una tribu de indios americanos establecidos en Dakota que basan un aprendizaje en la alegoría de montar un caballo muerto.

Algunas veces en la vida hemos avanzado un tramo montados en un caballo que tal vez en su tiempo fue un buen caballo, tal vez era muy rápido, o de un fino porte, quizá era un caballo muy trabajador o muy productivo.

Este caballo forma parte intrínseca de cómo vemos el mundo, sobre su lomo hemos conocido la vida hasta ahora.

Sin embargo y por razones que no son inmediatamente importantes, podemos de pronto descubrir que el caballo se nos ha muerto.

Aquí lo importante es entender que, como sólo hemos entendido nuestro mundo reciente montados sobre ese caballo, tendemos a reaccionar y tomar medidas de una manera irracional. Así que las medidas más socorridas para tratar de resolver el problema del caballo muerto son:

1. Comprar un fuete más fuerte.

2. Contratar un instructor de monta.

3. Repetirnos que “siempre hemos montado el caballo así”.

4. Juntar un consejo de expertos para estudiar la silla, la forma de montar, las botas, riendas, etc.

5. Amenazar al caballo con castigos.

6. Fijarse reglas más estrictas para montar mejor el caballo.

7. Reclasificar el caballo muerto en una descripción más políticamente correcta: Caballos No-Vivos.

8. Contratar un jinete experto para que maneje el caballo y nosotros montar en ancas.

9. Culpar al gobierno, el medio ambiente, la familia, la mala suerte por el nulo avance del caballo.

10. La negación. Decir que el caballo sólo está descansando o dormido.

11. Pedir prestado para llevar el caballo en un transporte.

12. Twittear renegando sobre el mal caballo que tenemos.

13. Hacer ejercicio y dieta para ver si el caballo avanza mejor así.

14. Contratar un caballo nuevo para que nos arrastre con todo y caballo.

15. Hacer un grupo en el Facebook o crearle una cuenta de Twitter al caballo muerto.

16. Declarar que montar al caballo muerto es un cambio de paradigma y seguir montándolo.

17. Tratar de matar los caballos de amigos y vecinos para que no se note que el nuestro no avanza.

18. Hacerle un trabajo de brujería o rezarle al caballo para ver si así avanza.

19. Establecer un plan de incentivos para el caballo y para el jinete.

 

En fin, buscamos muchas cosas creativas para tratar de resolver nuestro problema, montados siempre sobre el caballo muerto.

Bueno, pues volviendo a la tribu india de Dakota, en su sabiduría postula lo que a todas luces parece la solución más sensata:

 

 “Cuando descubres que estás cabalgando un caballo muerto, la mejor estrategia es desmontar”

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